Fabiana Charlo acercó el teatro a Sarandí Grande y los artistas le pusieron talento y sensibilidad al cierre del taller ‘El juego en escena’
Concluyó este viernes a la noche el Taller de Teatro para adultos que dirigió la docente y dramaturga Fabiana Charlo, desarrollado durante la segunda mitad del año en nuestra ciudad.
Impulsado por el Instituto Nacional de Artes Escénicas, el taller denominado ‘El juego en escena’ propuso las artes teatrales a mayores de 18 años, una convocatoria que contó con muy importante adhesión de figuras con y sin experiencia en las tablas.
Desde Valeria Vidart al ‘Petizo’ Pìrez, pasando por Santero, Noelia Britos, Gabriela Torres, Tatiana Appolonia, Carol de la Cruz, Liliana de Cuba, Hugo Aramburu, entre otros y otras sarandienses que se animaron, aprendieron y presentaron su espectáculo final en formato de café concert, el viernes a la noche en el Centro Social 12 de Octubre. Así se cumplió esta primera parte de la agenda, pues Fabiana ya comprometió ante FM Digital su continuidad al frente del taller para el año 2026.
Con la emoción a flor de piel, agradecida y sensible hacia el público de la ciudad que llenó el salón principal del 12 de Octubre, Fabiana se explayó sobre lo que dejó el 2025 en Sarandí Grande.
“Yo estoy emocionada, no sé qué querés que te diga con esta emoción que tengo arriba”, comenzó diciendo.
Desde ahí, desde el sentimiento, una primera evaluación.
“Es impresionante lo que acaba de suceder, no sólo por la entrega de este grupo espectacular, con el que tuve la suerte y la fortuna de compartir estos cuatro meses, de conocerlos, de sentirme tan bien recibida acá en Sarandí Grande. Estoy llorando. Esas cosas que a veces uno se pregunta y dice, ¿estará bien el camino que uno elige? ¿Estará bien esto? Y después que termina y pasa esto, esto tan efímero que es lo teatral, que pasa en un segundo y perdura de alguna manera, porque las palabras que acabo de escuchar, los aplausos que los chicos acaban de recibir y todo el amor que se recibe no tiene precio, no tiene precio. Y desde ese lugar es que con toda esta emoción que seguramente también están sintiendo ellos y que ahora es una, pero después se procesa. Y ahí también empieza como a bajar toda esta cuestión del aprendizaje. ¿Dónde queda? ¿Por dónde pasa ese aprendizaje? ¿Dónde queda? Bueno, queda en el cuerpo, el cuerpo tiene memoria y nosotros también”.
Entonces por eso, ojalá y sin lugar a dudas, el año que viene vamos a estar juntos disfrutando otra vez, en otra oportunidad, otra cosa. Y los que sabemos a veces las cuestiones internas, me refiero a lo administrativo, me refiero a los golpes que conlleva esto de venir y encontrarse a veces con alguna puertita cerrada, lo valoramos más. Capaz que el público no lo sabe, pero los que conocemos esa interna te valoramos mucho a vos también.
“Gracias. Yo creo que es cierto que, como decía Peter Brook, para que el hecho teatral suceda hace falta una persona que mire y alguien que haga algo o que actúe, si quieren llamarlo de esa manera. Entonces, es muy romántico tal vez la idea, pero sí es cierto que el hecho teatral se da ahí.
Entonces, no creo que se deba y que esté bueno actuar en una plaza, como dije hoy, que podría haber sido parte de la solución si no encontrábamos un espacio, pero sí es cierto que cuando existen ganas se busca hasta abajo de las piedras. Y acá Sarandí Grande demostró tener corazón y corazones enormes que abrieron las puertas y que permitieron que un montón de actividades también se llevaran a cabo, como por ejemplo poder irnos juntos al Solís, poder disfrutar de una obra que tiene también completa el aprendizaje o es parte del mismo. Y entonces, bueno, cuando todo eso se potencia y se junta, salen estas cosas”.
Me acuerdo de aquellas primeras entrevistas, la telefónica y la otra presencial, donde llegabas y estaba la página en blanco. ¿Pudiste escribir todo lo que querías?
“¡Cómo no! Escribí, me falta por escribir y mucho más de lo que esperaba.
Me encontré con gente no solamente talentosa, porque el talento es algo natural, pero creo que también todos y todas podemos actuar. Eso también lo tengo clarísimo. El proceso creativo y el proceso de aprendizaje que tuvo este grupo, yo pocas veces lo vi en tan poco tiempo, con tanta dedicación, entrega, estudio, trabajo y escucha, porque yo sé que soy bastante exigente y ellos lo saben, pero no exigente porque sí, por lograr un producto final.
No pongo el foco en el producto final sino en el proceso. ¿Es el resultado? Bueno, es eso, un resultado. El proceso de aprendizaje, el camino, es eso. Y si ustedes hubieran visto cómo empezaron ellos hace cuatro meses, trabajando a lo que llegaron, es realmente abismal. Y no creo que el docente sea un ser que viene a enseñar, no. El docente o el director, porque acá se cumple el doble rol muchas veces, lo que hace o lo que debería hacer es obtener la sensibilidad para poder descubrir lo que el actor o la actriz está a punto de hacer y no se da cuenta. Es simplemente eso. Simplemente, como si fuera fácil, lleva un tiempo, lleva un recorrido, pero no es una cosa que tiene que ser… Lo divino del teatro también y de la docencia teatral es que uno no sabe a qué lugar llega, no se sabe. Y la sorpresa y el misterio están siempre presentes. Y eso, por suerte, es lo que hace que esto sea dicho y hecho desde un lugar que es inexplicable. Es efímero. Efímero y, a su vez, inefable. Lo inefable, no tiene explicación”.
Pusiste sobre el escenario en esta entrega final, en este producto final, los talentos, como vos decías, pero además distintas carreras en las tablas del teatro. Desde Valeria, que ya sabemos todos los lugares en los que estuvo, hasta aquellos que, por decirlo, era la primera vez que llegaban. ¿Cómo hiciste para lograr eso tan maleable?
“Es eso, ¿no? Descubrí talentos impresionantes como Valeria. Es una actriz, primero, y en eso ya está. ¿Dónde tendría que estar? En donde sea que tenga forma de escenario y que donde ella pueda, porque es increíble lo de Valeria. Pero después, claro, eso mismo que vos decís. Por ejemplo, aparece una Liliana de Cuba que jamás se había subido a un escenario y tiene un temperamento y algo que vos decís, ¿qué se hace con esta mujer que tiene tanto talento? Tenemos gente como Noelia, que ya tiene trayectoria, Santero y Pírez que tienen una chispa, pero después todo el resto no se había subido nunca a un escenario o por lo menos es la primera vez que hacen teatro formal. Yo no tengo una receta. La única es generar vínculo, generar el vínculo primero desde lo humano y después todo lo demás viene solo. Por supuesto, con una gran escucha de todos y un gran compromiso.
Que pase rápido el verano, porque te esperamos.
“Bueno, claro que sí. Muchísimas gracias a todos”


