Directora Lucia Rodríguez evalúa primer año de gestión en el Hospital como “favorable”: desde las mejoras edilicias y nuevos especialistas al quiebre de medicamentos “que buscamos solucionar”
La administración del Centro Auxiliar ‘Dr. Alfredo Sanjuán’ a cargo de la Licenciada Lucía Rodríguez cumplió un año de gestión. Han transcurrido los primeros 12 meses de trabajo para quien lleva adelante los destinos del hospital de Sarandí Grande, una etapa en la cual se valoran avances en materia de infraestructura, logística, servicios y llegada al territorio.
También se trata de un período de tiempo que ha permitido trazar objetivos a corto y mediano plazo, de los cuales la directora habló con 102.3 FM.
En esta entrevista, mantenida en su despacho, repasa los hitos principales de su primer año de trabajo al frente del nosocomio de Salud Pública, el mismo que atiende algo más de 3000 usuarios de la planta urbana y localidades aledañas, el caso de Pintado, Polanco del Yí, Puntas de Maciel y Goñi, junto con la zona rural de influencia.
Un buen año
“Ha sido un año que a grandes rasgos se puede evaluar como favorable, por más que haya problemas del día a día como los hay en toda la gestión, los objetivos que uno se ha trazado cumplir se han cumplido y el día a día se ha podido ir solucionando”. Con estas palabras, Lucía abrió las respuestas a las preguntas que planteamos, para dar paso al detalle de todas y cada una de las áreas en las cuales se trabaja.
El primer destaque se hace para la telemedicina, que empezó a funcionar en 2025. “El primer objetivo de la telemedicina es evitar la ida a la capital, con todo lo que implica en logística para la familia y para el usuario. Tenemos de 2 a 3 consultas por semana, la mayoría con el Pereira Rossell, gastroenterología y neumología, se nos une el Hospital Maciel y el Pasteur.
Ha sido algo muy favorable porque se han resuelto cosas a través de la telemedicina, en caso contrario se agendan próximas consultas pero ya con todo hecho para la consulta. Ha funcionado muy bien, tenemos toda la logística para eso y los médicos comenzaron a pedir también cosas para no trasladar al paciente. Son una de las cosas muy favorables”, señala Lucía.
También detalló las atenciones de especialidades, comenzando con pediatra que concurre al CAIF –un viernes por mes- (en estos momentos en licencia maternal, las atenciones se realizan en el Hospital); la incorporación de una nutricionista que se ocupa de las salas de internación y supervisión de cocina.
Del mismo modo, se creó una policlínica de medicina general inmediata -tres veces por semana-, que se entiende como una medida positiva para descongestionar la emergencia; junto a ello se extendió la atención de médicos en modalidad de agenda abierta. “Ya no hay más cola ni concentración de gente en registros médicos, debido a eso. Yo vengo a buscar médico para el mes que viene y ya no tengo que esperar un día que abran agenda para anotarme. Me anoto, salgo del control del pediatra y ya me puedo anotar para cuando me toca el pediatra. Eso ha sido una salvación para la población también”.
Otro hito a destacar es la transcripción, explicado por Lucía. “La gente venía a repetir todos los meses su medicación controlada. Ahora se extendió por seis y alguna medicación por tres meses. Se logró y eso achicó un poco la consulta, siempre en referencia a medicación crónica, por ejemplo hipertensión, diabetes”.
Esta medida se aplica tanto en la ciudad como en las localidades vecinas, bajo ordenanza del MSP.
En valor se coloca el centro de materiales, que proporciona elementos para curaciones. En el formato anterior, el usuario debía concurrir al centro de salud a retirar los mismos en horario matutino. La extensión horaria ahora abarca también la tarde, con dos funcionarias en la labor.
Laboratorio es otra área con cambios positivos, que incluyen una guardia 24 horas.
También el equipo de rayos, que recibió inspecciones técnicas desde MSP. “Nos hicieron algunas sugerencias para el equipo de rayos, específicamente normas de seguridad. A tal punto que actualmente se controlan los niveles con dosímetros, no se imprimen las placas y se mantiene vigente el convenio con COMEF y Círculo Católico”, señala la directora.
Curaciones en ambulancia
En el camino de valorar los cambios implementados, se destacan las curaciones a domicilio, las cuales se concretan en uso de la ambulancia por parte de una enfermera.
Desde setiembre 2025 se ha atendido un total de 25 pacientes, de los cuales 17 ya fueron dados de alta. Aceptando normas legales y derechos de las enfermeras, el traslado a cada hogar se realiza en ambulancia (antes, en vehículo particular de la técnica), evitando así que el paciente concurra al Hospital Sanjuán para ser atendido, con todo lo que ello conlleva de ahorro en tiempo y dinero.
De cada visita se obtiene una planilla y registro en Historia Clínica.
Cuidados paliativos
Lucía Rodríguez se ha especializado en cuidados paliativos, como tal integra un equipo técnico que dispone el Hospital Sanjuán para la ciudad y su zona. Si bien se depende de la unidad 021 del centro departamental, en Sarandí Grande se cuenta con la Dra. Araceli Pérez como referente, además de una enfermera en régimen de 4 horas.
Lucía nos explica el procedimiento en detalle. “Paliativo lo indica el médico a pacientes con alguna enfermedad crónica o con alguna enfermedad oncológica. La idea es paliar esa enfermedad, no es el paciente oncológico que está por morir, eso es un mito que hay que alejar. Se busca acompañar al punto que hemos tenido pacientes de alta, porque los síntomas están controlados y la idea es que nosotros lo visitamos una vez por semana. Hemos tenido varios pacientes que no han tenido que viajar a Florida, pacientes que han estado con mucho dolor y han estado con infusores -el infusor es el que te da la medicación continua- colocados en Sarandí. Hemos llegado a tener 12 pacientes, ahora en la actualidad tenemos 4 pacientes, con 2 altas y el resto fallecidos”, apunta Lucía como integrante del equipo.
En forma paralela, se creó un cargo de licenciada en enfermería con 24 horas, 4 horas por turno, que trabaja con los 22 enfermeros habituales.
“Hablando de enfermería, había horarios para curar, había horarios para tomar la presión y para hacerse los procedimientos, eso se sacó y ahora es 24 horas, si yo tengo una orden de curación o para tomarse la presión y por un tema de trabajo no podés venir en el horario de la mañana o la tarde, ahora podés venir a cualquier hora, siempre con la orden correspondiente”, expresó Lucía.
Como último detalle de este primer año de gestión y no menos importante, habló sobre la implementación de la receta electrónica que comenzó en diciembre. “Ha sido un éxito porque no hemos tenido quejas, fueron semanas de mucho trabajo, explicando primero a los funcionarios, luego al usuario. Este sistema que nos permite un mayor control porque se terminaron las recetas de pasillo, tuvo un período de adaptación muy rápido”, señala la jerarca, documentando que al mes de febrero 2026 se contabilizaron 400 recetas menos.
Evitar la polifarmacia se anota como un mérito del sistema.
Quiebre de medicación
En la charla con Lucía se abordó una autocrítica de la gestora y fue el quiebre en la medicación.
El faltante de algunos medicamentos lo identifica como un gran dolor de cabeza “en el cual estamos trabajando para que no se repita”, aduciendo que escapa a las posibilidades del Centro Auxiliar.
“A veces el laboratorio no estaba preparado para esa demanda y faltaba, el laboratorio demora en mandarlo y como es un sistema monopólico, no podíamos salir a comprarlo en otro lugar. Estábamos rehenes de la situación. Se están haciendo planillas para que se anoten cuando falta medicación o cuando nos quede poco, para que ya se pueda comprar. De hecho, en mayo tendremos capacitación en compras con ASSE”.
Lo material importa
Otro aspecto saliente de la gestión de la Lic. Rodríguez ha sido la refacción y mantenimiento del edificio, añejo y centenario.
“Una de las primeras cosas fue el relevamiento de arquitectura. Gracias a la colaboración de la Comisión de Usuarios y del equipo de mantenimiento, se ha podido mejorar las salas de esperas y el usuario se ha apropiado de las mismas, colaborando con plantas y demás elementos. Se acondicionó la sala de antecocina en colaboración con las empresas de acompañantes que brindaron ayuda –pintura, microondas-; se hizo un consultorio nuevo. Se puso a nuevo la Policlínica del Parque, se acondicionó el multiespacio donde ahora funciona el Dispositivo Ciudadela. También se reparó el vacunatorio”, valoró la directora, poniendo énfasis en el trabajo del equipo de mantenimiento compuesto por dos personas. “Pablo y Robert hacen un gran trabajo”, complementó.

