Dramaturga coterránea Marianella Morena propone un homenaje a Zelmar Michelini en ‘Irrumpe Zelmar’, su más reciente creación
A 53 años del Golpe de Estado en nuestro país, Museo Histórico Cabildo les invita a participar de ‘Irrumpe Zelmar’, está intervención artística dirigida por Marianella Morena, que traerá al hoy discursos emblemáticos de Zelmar Michelini en otros cuerpos, edades, géneros.
Así, con estas palabras, se presenta el nuevo espectáculo que crea la coterránea dramaturga Marianella Morena, la misma directora de la obra ‘Animales de Dios’, aún en cartelera en salas de la capital.
El periodista Antonio Ladra escribió sobre ‘Irrumpe Zelmar’.
Hay algo que no cierra del todo en la imagen. Vallas amarillas frente al Palacio Piria, la sede de la Suprema Corte de Justicia vallada un 18 de mayo, y enfrente, sobre 18 de Julio, irrumpe Zelmar. El contraste es demasiado nítido para ser casual. La Justicia se parapeta, y la memoria avanza.
Cincuenta años después de su asesinato en Buenos Aires, Zelmar Michelini vuelve a la calle. No como estatua, no como nombre en un acto oficial. Vuelve como voz, como cuerpo prestado, como interrupción de este lunes al mediodía cuando la gente pasa apurada, como antes lo hizo por Plaza Matriz o por la explanada de la Universidad. La directora Marianella Morena eligió no hacer un homenaje solemne. Eligió el teatro de invasión, esa forma que el teórico brasileño André Carreira definió como la que irrumpe en el flujo urbano incorporando la propia calle en su dramaturgia.
María Mendive, Mané Pérez y Martín Buscaglia encarnan a Michelini. Tres intérpretes, un mismo texto, tres maneras distintas de decir lo mismo: «No he muerto. He vuelto.» Las acompañan el coro, voces nuevas para palabras que tienen medio siglo.
Discursos, sí. Pero también cartas a su hija Eli -esa correspondencia personal que dice más de un hombre que cualquier tribuna-, textos intervenidos y música: Los Orientales de Los Olimareños. Todo junto produce algo que no es exactamente teatro, ni exactamente mitin, ni exactamente velatorio. Es otra cosa. Una conversación entre tiempos.
Zelmar Michelini fue asesinado el 20 de mayo de 1976 en Buenos Aires, en el marco de la coordinación represiva que ya se conocería como Plan Cóndor. Era senador, era exiliado, era uno de esos políticos -escasos siempre- capaces de generar respeto plural, transversal, el tipo de respeto que no se fabrica con marketing ni con disciplina partidaria. Tenía 54 años. Sus hijos lo buscaron durante días.
«Irrumpe Zelmar» lo encuentra en la calle en el movimiento, donde la gente no eligió estar. Un transeúnte que cruza Plaza Cagancha para tomar el ómnibus se encuentra de golpe con Zelmar. Con su voz prestada en un cuerpo joven. Se topa con esa frase: «Los poderosos ocasionales son los eternos perdedores.»
Las vallas amarillas frente a la Corte este 18 de mayo dicen algo. No sé exactamente qué, pero dicen algo. Que la memoria inquieta. Que algunos prefieren puertas cerradas en mayo. Y que Zelmar, mientras tanto, sigue cruzando 18 de Julio.
Y yo, emocionado, miro a mi costado y ahi esta Margarita y ahí está Rafael y ahí Luis Pedro y allí entre nosotros Felipe. Irrumpe Zelmar y con el irrumpimos todos
Desde las calles
El escenario de ‘Irrumpe Zelmar’ son las calles de Montevideo, una creación de Marianella Morena en la cual se aplaude el liderazgo de Maria Mendive, Mané Pérez, Martín Buscaglia, un coro de 10 mujeres, Violeta Mallet, Cirenne Petronio, Matilde Heinzen, Cecilia Itté Más, Micaela Del Pino, Luana Sabidussi, Virginia Rodriguez Olveyra, Pato Fry, Francesca Porciúncula Menta y Cecilia Lede Brun con la producción de Victoria Drandich Albornoz.


