Federico Lezama desde el Instituto Nacional de Discapacidad llegó a Sarandí para hablar de la implementación del Plan Nacional por la Accesibilidad y mostrar avances
El Instituto Nacional de Discapacidad, que reorienta el accionar que hasta la pasada administración regía el Programa Nacional de Discapacidad, está llevando adelante una segunda gira nacional que se enfoca en visitar localidades del interior de cada departamento, luego de una primera gira que comprendió las capitales departamentales.
Federico Lezama, actual director del Instituto, fue la principal autoridad que llegó a la sede del Club de Leones, acompañando la sesión de la Mesa Local de Discapacidad y la mesa homónima con características departamentales.
“Esta recorrida comprende ciudades que no son capitales, en donde además se están llevando adelante iniciativas y proyectos. Allí estamos presentando los avances en materia de política de discapacidad. Creamos el Instituto Nacional de la Discapacidad a partir de este año y estamos implementando el primer Plan Nacional por la Accesibilidad y los Derechos de las Personas con Discapacidad, con iniciativas vinculadas a la educación, a la salud, al empleo. En cada sitio ponemos en común estos avances”, relató a 102.3 FM Digital al término del encuentro que se extendió por algo más de 2 horas y contó con la participación de una veintena de actores sociales.
Los encuentros, que generalmente abarcan las poblaciones con mayor cantidad de habitantes de cada territorio, trabajan sobre una línea que se llama Comunidad Sin Barreras, “que tiene que ver con justamente el reconocimiento de las capacidades locales para resolver problemas concretos de personas concretas. Allí se identifican estrategias, necesidades también de los referentes, de las instituciones, la necesidad importante de la participación de las propias personas con discapacidad. Nadie pelea mejor por sus derechos que el que la vive y eso tiene que ser un desafío de las comisiones, porque nos pasa en todo el país que hay pocas personas con discapacidad participando. Y eso limita el análisis, la definición de los problemas, de las prioridades. Es un elemento que hay que poner arriba de la mesa en el proceso de trabajo”, puntualizó el jerarca.
El gran desafío
Lezama, que orienta su trabajo bajo el amplio paraguas del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), entiende que el desafío del Estado uruguayo y sus instituciones es llegar a todo el país y a todas las personas.
“Cuanto más cerca de la capital se está, más servicios hay. Cuando se aleja, empiezan a haber dificultades. Llegamos al territorio para poder identificar eso y tomar decisiones que vayan priorizando las necesidades y las demandas de cada lugar, que son distintas en cada lugar del país”.
Como dato numérico, más del 70% de las personas con discapacidad en estas regiones de la zona centro sur supera los 60 años de edad.
El dato, para Lezama, “va dando una pauta de cuáles son los momentos de la vida en los que están las personas y qué necesidades pueden llegar a tener. Estamos hablando de pocas personas que necesitan atenderse en la escuela, en servicios y tenemos que poder resolverlo. El Uruguay, en su escala, tiene una gran oportunidad en este periodo de poder dar respuestas concretas porque la magnitud de la cantidad de personas nos permite, en términos de recursos, poder resolverlo. ¿Cuál es el problema? Saber dónde están y saber qué necesitan principalmente. No establecer desde la centralidad cuáles son las necesidades de la gente”.
Nueva institucionalidad
La creación del Instituto dejó sin efecto aquel Programa Nacional, siempre hablando de discapacidad. Para Federico Lezama en su diálogo con este medio es radicalmente distinto el posicionamiento que se está teniendo a nivel del conjunto del Estado.
El Instituto se constituyó en enero 2026. En marzo se participó de una reunión a la cual asistieron todos los ministros de Estado, además de presidentes de ANEP, ASSE, INAU, con el objetivo de hablar sobre discapacidad y tomar decisiones que se van a sintetizar en este plan nacional.
En mayo, se firmó un acuerdo con la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) para la creación de un Laboratorio de Políticas Públicas en Discapacidad, el cual cuenta con técnicos de OPP que analizan y definen las problemáticas existentes.
“Son problemas viejos a los cuales hay que encontrarle soluciones nuevas, vincular esta información para ser precisos. Y tenemos la aspiración de que en este periodo realmente generemos un punto de inflexión. Sabemos que las soluciones no necesariamente van a ser inmediatas y que este cambio histórico que estamos transitando va a tener resultados en los próximos 10 años. Pero en términos generales, obviamente que día a día se van viendo algunas soluciones y por esto esta línea de Comunidad sin Barreras es, mientras que se van procesando los cambios estructurales, la posibilidad de ir resolviendo la vida del día a día. Y para eso tenemos que aprovechar todas las capacidades que hay en las comunidades”, concluyó el jerarca social desde Sarandí Grande.

