Pablo Oribe, secretario general del Partido Socialista, en Sarandí Grande: “En un mundo que es de retroceso de la izquierda y de pérdida de derechos, Uruguay está avanzando”
Pablo Oribe, actual secretario general del Partido Socialista del Uruguay, llegó a la ciudad de Sarandí Grande el viernes a la noche, en el marco de una gira regional.
El referente político del Frente Amplio fue recibido por socialistas de la ciudad reunidos en el comité de calle Pasteur y Treinta y Tres, un lugar donde pudimos conversar con el visitante.
La siguiente es la entrevista sostenida por Oribe con PUNTO Y APARTE.
¿Se trata de una gira política tradicional? ¿Hay otra búsqueda implícita en la misma?
“El Partido Socialista tiene una estructura en todo el país y lo más importante que tiene el partido son sus militantes, entonces recorrer, conversar, tejer con ellos para nosotros es central y estamos poniendo en valor lo mejor que tiene el partido, que es su gente, que siempre está a servicio de las causas sociales, siempre pone la solidaridad en el centro y además contribuye siempre a fortalecer la herramienta de transformación que tenemos nosotros, que es el Frente Amplio”.
¿Cómo están posicionados Sarandí Grande y su partido, su gente, en ese mapa que trazabas?
“Acá hay varios exponentes que son militantes, que son dirigentes del partido en la localidad y que trabajan prominentemente articulando con el partido a nivel nacional. Como todas las localidades es muy importante, no hay un interior, hay muchos interiores distintos, yo soy de Rocha y la realidad que tiene Rocha es muy distinta a la de Florida o a la de Rivera y nosotros tenemos que hacer que la visión, que las ideas, que la perspectiva de estos interiores enriquezca al partido. Esa construcción se hace escuchando, se hace recorriendo y se hace haciendo que las orillas, que los márgenes estén en el centro”.
Más allá de esas realidades que son distintas de Rocha a un Sarandí Grande, supongo que hay temas macro que nos tocan a todos, ¿verdad?
“Sí, hay temas macro. Por ejemplo, Uruguay tiene problemas estructurales que son de difícil solución, que no lo vamos a solucionar en un periodo de gobierno, lamentablemente, y esto es parte de ser serios, no hay magia acá, tenemos un problema de seguridad que es importante, una tasa de homicidios altísima, tenemos problemas de salud mental, si yo te dije recién que los homicidios son altos, los suicidios duplican a los homicidios en este país y es un tema que se habla poco. Tenemos problemas de vivienda, tenemos problemas de empleo, tenemos problemas también desde la izquierda de poder imaginar una sociedad distinta y ese es el gran desafío que tenemos. Este gobierno va a gobernar bien, está gestionando bien y va a gestionar para cambiarle la vida a las mayorías populares. Eso es una cosa. La fuerza política tiene que además construir una alternativa, tiene que invitarnos a soñar por algo que nos permita vivir de una forma distinta porque gran parte del problema que tenemos es que no soportamos seguir viviendo así. Por eso estamos cansados, por eso estamos angustiados, por eso estamos deprimidos y por eso además estamos en una situación de precariedad absoluta. De eso se sale construyendo comunidad, fortaleciendo nuestros barrios y fortaleciendo lo público, los espacios de conversación colectiva”.
Al escucharte podemos pensar que tienes que salir a defender al gobierno. ¿Es así? ¿Tienen que salir a defender al gobierno ante lo que son encuestas o ante lo que son comentarios negativos desde la oposición?
“Es nuestro gobierno y por ende nosotros creemos que este gobierno está haciendo varias cosas y muchas cosas que también han cometido errores. Pero como todos los gobiernos del Frente creemos que el balance es positivo. Siempre hay luces y hay sombras. Este es un dato de la realidad. Ahora, que se vuelvan a jubilar a los 60 años un tercio de los trabajadores más jodidos sin perder un peso cuando Lacalle los hacía trabajar 5 años más, es un avance. Duplicar las asignaciones familiares es un avance. El seguro de desempleo para monotributistas, gente que vende una factura que hoy no tiene ninguna cobertura, que puedan tener un seguro de desempleo de 3 meses, es un avance. Simplificar el régimen de pensiones para que a los 70 años tuve una pensión a la vejez sin que te pongan trabas es un avance. No serán cambios estructurales con los que soñamos, pero sí es un camino que nos hace en un contexto regional y mundial muy jodido, que no es de avance de la izquierda, de la región y el mundo, que no es de avance de las mayorías populares, sino de retroceso de la izquierda, de pérdida de derechos, Uruguay está avanzando. En un contexto general, mundial, agresivo, violento, de exclusión, de pérdida de derechos, en Uruguay se están recuperando derechos. Lo que Lacalle nos ordenó, la vida que Lacalle nos ordenó, nosotros la estamos recomponiendo.
Y eso hay que valorarlo en ese contexto”.
La obra pública, que se entiende como un principal motor para dar trabajo y a su vez provoca derrame económico, hoy por hoy está bastante trancada. ¿No quedó dinero para hacer obra pública después del gobierno blanco? ¿Es esa la principal explicación o puede haber otra?
“Bueno, no lo sé ese tema en concreto, no creo mucho en la teoría del derrame. Sí creo que Uruguay tiene una infraestructura potente, que se están haciendo inversiones importantes, y que eso obviamente contribuye a construir y a generar empleo. Pero no tengo datos concretos en la materia. Si te diría la verdad, no tengo la información concreta”.
Desde el socialismo, ¿qué se piensa respecto a la posición de Uruguay ante conflictos internacionales o ante posiciones nacionalistas internacionales que en la sensibilidad de la gente han calado tan hondo?
“Estamos en un mundo sin reglas. Este Trump 2.0, que incluso hizo un corolario Trump a la doctrina Monroe de un intervencionismo total en nuestra América, mete miedo. El mundo mete miedo, genera angustia, es desigual, es violento, es atroz lo que está sucediendo. Hemos visto cosas en seis meses que eran difíciles de imaginar. La guerra contra Irán, con la aplicación de inteligencia artificial, guerras comerciales, el secuestro de Maduro, que era ilegítimo pero un secuestro al fin, con una acusación falsa porque era la acusación que decían que era el capo del Cártel de los Soles. Incluso Trump les dijo que era mentira, que era una excusa para quedarse con el petróleo venezolano. Ahora toda la oposición uruguaya pasó de decir que Venezuela es una dictadura a decir que Venezuela está bárbara ahora, porque Trump dice que está bárbara. Entonces nosotros lo que hemos construido desde el Frente Amplio es una oposición soberana, es una oposición con autonomía, es una oposición que no baja ninguna bandera en un contexto de una agresión enorme contra los gobiernos de izquierda en la región. Porque atacan a Lula, porque atacan a Claudia Sheinbaum, porque atacaban también a Petro y porque atacan al Uruguay. Y en ese contexto de agresión, de prepotencia imperial, el gobierno uruguayo se está defendiendo, está sosteniendo las banderas, obviamente que sufriendo presiones fuertes de Estados Unidos. Como la sufre, repito, México. Es el país que más deportados recibe. En México son 120 millones de personas, tiene más de 10 millones viviendo en Estados Unidos, recibe muchos deportados mexicanos, pero también recibe de otras nacionalidades. Desde el socialismo advertimos esto, denunciamos esto, creemos que no hay que recibir deportados, también sentimos que presiones existen y nos gustaría reflexionar por una vez las causas de la inmigración. ¿Por qué la gente emigra? ¿Por qué se cruzan todo un desierto, el Darén, para ir a exponer su vida para tratar de tener un futuro mejor en Estados Unidos? ¿Por qué en África se juega en la vida como vimos el otro día, en la crisis de Ceuta, 60.000 personas en un día a Ceuta para tratar de llegar a Europa y tener un futuro mejor? En Ceuta habían 80.000 personas y llegaron 60.000 en un día. ¿Por qué se arriesgan? ¿Por qué hacen eso? Porque no hay futuro en sus pueblos, en sus patrias. Y eso es porque, diría el socialista Eduardo Galeano, hay unas venas abiertas que nos quitan nuestros recursos. Entonces nosotros creemos que hay que apostar a combatir las causas que generan que la gente emigre cuando emigra desesperada. Hay personas que ser turistas y otros salen a ganarse la vida. Hay que combatir esas causas y no hay que usar las necesidades de la gente de una forma, de una utilización política que contribuya a que crezca el fascismo, como hace Vox en España, como hace también la derecha en toda la región, que no le importa, lamentablemente, las causas de los que sufren, sino que lo que buscan es construir imágenes que atemoricen a la sociedad para acumular políticamente”.
Recientemente Lucía Topolansky habló de la necesidad de liderazgos en la fuerza política que ustedes integran. Desde el socialismo, ¿entendés que hay algo para proponer en esa línea? ¿La compartís también?
“Bueno, sí. El Frente ha tenido una pérdida de liderazgos históricos muy fuertes, Tabaré, Pepe, Danilo, Mariano Arana, y eso es natural. Son árboles muy frondosos que jugaban de memoria, que dieron mucho, y los liderazgos no se decretan, se construyen, y es un desafío. Lula va a ir a la elección en octubre con 81 años, y es difícil construir un liderazgo alternativo. En Argentina hay problemas de liderazgo, en Bolivia también, es Evo o nadie más, y con conflictos. Ecuador tiene problemas también con Correa. Hay un problema muy grande en la construcción de nuevos liderazgos. Nosotros creemos que el Frente es la herramienta, que el Frente tiene que movilizarse, tiene que tener creatividad política, creatividad social, y cuanto más se movilice el Frente, cuanto más empuje, cuanto más iniciativa tenga la fuerza política y el campo popular, mejores van a ser los liderazgos que la expresen. Artigas no fue grande porque era un genio o por su capacidad, fue grande porque hubo un pueblo que lo empujó, y esto es lo central. Hubo creatividad, el artiguismo fue mucho más que Artigas, el frenteamplismo es mucho más que los dirigentes ocasionales que ocupan, que son importantes pero no son los que definen. Define el pueblo que podamos movilizar alrededor, y hoy tenemos problemas para movilizar al pueblo, para tener creatividad política, para tener imaginación política. Si tenemos eso, si logramos imaginar, desear, construir una alternativa, vamos a tener liderazgos más potentes”.


